Lugares comunes: espacios de encuentro en la arquitectura latinoamericana contemporánea.

07-08-2026

[i2] Investigación e Innovación en Arquitectura y Territorio convoca a la redacción de artículos de investigación en una monografía sobre lugares comunes, espacios de encuentro en la arquitectura latinoamericana contemporánea que saldrá publicada en julio de 2027, Vol. 15. Núm. 2. La fecha límite para enviar manuscritos será el 15 de enero de 2027.

Editores: Jorge Ramírez – Profesor titular, Universidad Nacional de Colombia; Diego Romero – Profesor, Universidad Nacional de Colombia; Sarita Bautista – Arquitecta, Universidad Nacional de Colombia

 

Call for Papers [Convocatoria para artículos]:

Lugares comunes: espacios de encuentro en la arquitectura latinoamericana contemporánea

(Revista i2, Vol. 15, Núm. 2, julio de 2027)

 

La revista i2 invita a enviar contribuciones para un dossier monográfico dedicado a las reflexiones acerca de la construcción de lugares comunes en América Latina. El objetivo de este número es entender cómo lo común constituyeuna noción fundamental en el pensamiento espacial contemporáneo, por qué este fenómeno ha adquirido una particular intensidad en América Latina y cuáles son las particularidades de su materialización en diversas expresiones arquitectónicas y urbanas en el continente a lo largo del siglo XXI.

América Latina es un continente paradójico: mientras somos amables y hospitalarios, somos también terriblemente autoritarios y nuestras ciudades se encierran, segregan y privatizan progresivamente; mientras tenemos políticas públicas enfocadas en el bienestar, diversas comunidades fomentan éticas del buen vivir que buscan formas de reproducción de la vida colectiva; mientras el Estado construye infraestructuras para el bienestar como parte de esas mismas políticas públicas, las comunidades construyen y autogestionan espacios para encontrarse. Por este motivo, América Latina constituye un escenario particularmente fértil para abordar el problema de la proliferación reciente de lugares comunes en el continente.

El tema de este dossier propone analizar cómo diversas realidades contemporáneas —la masificación de los medios digitales, la crisis social y ambiental o la pandemia de COVID 19— han transformado las formas de sociabilidad en el continente latinoamericano, y cómo estas realidades han incidido en la manera en que se conciben, construyen y habitan los espacios en los que las personas y las comunidades se encuentran. Frente a estas realidades, lo común se presenta como una alternativa posible.

Entendemos los lugares comunes como espacios de encuentro y congregación. Se trata de ámbitos donde se construyen vínculos, identidades y se ensayan modos de reproducción de la vida comunitaria caracterizados por la diversidad de interacciones, la construcción colectiva y la relación con el territorio, la política y la naturaleza. Estos espacios pueden surgir tanto a partir de iniciativas institucionales —gestionadas por gobiernos nacionales, locales o entidades públicas— como de procesos impulsados por organizaciones sociales y comunidades. En este sentido, constituyen el resultado de dinámicas que operan tanto desde arriba, mediante políticas e instituciones, como desde abajo, a través de prácticas comunitarias que producen y sostienen formas de vida compartida.

Lo común constituye una corriente de pensamiento —enmarcada en la política de los comunes— que se está abriendo campo en distintos contextos geográficos, particularmente en América Latina. Este concepto, aunque aún difuso y con diferentes vertientes, constituye una alternativa frente a la dicotomía entre lo público y lo privado, que ha constituido el escenario de discusión entre diferentes perspectivas sociales, políticas y económicas durante los últimos 80 años. En ese sentido, consideramos que esta perspectiva ha sido relevante los últimos años en diversas realizaciones arquitectónicas, en donde la gestión común y la manera en la que la identidad de ciertos grupos se expresa pone de manifiesto cómo la ciudad contemporánea es, ante todo, un espacio en el que coexisten diversas comunidades.

La idea de lugar común se configura a partir de diferentes tensiones: por un lado, la tensión entre nociones convencionales de bienestar, generalmente asociadas a la provisión de infraestructura y servicios por parte del Estado, con formas de bienestar construidas desde la congregación, el cuidado mutuo y la vida comunitaria. Por otro lado, la tensión entre una comprensión de estos espacios como escenarios de sociabilidad, con otra en donde la gestión colectiva, el cuidado compartido de los recursos y la construcción de formas de gobernanza comunitaria son centrales. Finalmente, los lugares comunes se sitúan en un campo de relaciones complejo entre el Estado, el mercado y las comunidades, oscilando entre iniciativas institucionales y procesos que, desde la base social, plantean formas alternativas de producción del espacio, en ocasiones como respuesta a modelos de desarrollo percibidos como exógenos.

En América Latina, los Estados durante el siglo XX realizaron grandes esfuerzos por la creación de infraestructura social. En el siglo XXI, esta preocupación ha encontrado una expresión creciente en las políticas públicas latinoamericanas, dando lugar a una diversidad de iniciativas orientadas a crear espacios para el encuentro, la convivencia y el bienestar comunitario, de arriba hacia abajo. De esta manera, se han llevado a cabo iniciativas estatales de proyectos para el encuentro ciudadano que, sin embargo, se distancian -al menos nominalmente- de los términos habituales de la infraestructura urbana para el esparcimiento, como parque o equipamiento. Por ejemplo, los Centros de Felicidad en Bogotá, las Unidades de Vida Articulada en Medellín, las Utopías, los Faros y los Pilares en Ciudad de México son ejemplos destacables, resultado de la implementación de políticas públicas específicas.

Por otro lado, en distintas regiones del continente han surgido experiencias impulsadas por organizaciones sociales y comunidades que producen espacios de encuentro mediante procesos de autogestión y construcción colectiva, de abajo hacia arriba. Proyectos como los bichos, promovidos por el colectivo Arquitectura Expandida, “Las Tejedoras” en Ecuador y múltiples experiencias similares desarrolladas en barrios, comunidades rurales o territorios periféricos muestran otras maneras de producir lugares comunes. Aunque estas iniciativas comparten con las políticas públicas el propósito de fortalecer la vida comunitaria, difieren en sus formas de organización, programas, materialidades, escalas, técnicas constructivas y procesos de participación.

Sin embargo, es destacable que muchas de las experiencias que han impulsado la expansión de este fenómeno han surgido, precisamente, de iniciativas comunitarias. Aunque numerosas políticas públicas han incorporado posteriormente estas formas de producción espacial, su proliferación parece estar estrechamente vinculada con prácticas de organización colectiva que han encontrado en lo común un marco para construir espacios de encuentro. No obstante, esta apropiación institucional de lo común plantea una tensión conceptual. Mientras las iniciativas estatales suelen inscribirse en modelos convencionales de bienestar asociados al desarrollo y a la provisión de infraestructura pública, la noción de lo común remite a formas de gestión colectiva basadas en la participación, la corresponsabilidad y la organización comunitaria.

Este número monográfico de la revista i2 busca entender cómo lo común se está expresando en las prácticas espaciales contemporáneas en América Latina, qué pueden decir estas realizaciones arquitectónicas sobre cómo se está pensando el espacio, bajo qué tensiones se están materializando estas formas de sociabilidad en el continente y qué es lo específicamente latinoamericano de este fenómeno. En cualquier caso, se pretende recopilar tanto iniciativas gubernamentales -ejecutadas a través de políticas públicas diversas- como comunitarias -producidas bajo nociones identitarias específicas-, enunciar sus características, orígenes y motivaciones, y establecer categorías de análisis que permitan comprender su complejidad.

 

El presente dossier busca contribuciones que aborden

- Análisis de conceptos y prácticas arquitectónicas de diversas escalas y formas de gestión que revelen cómo lo común se ha constituido en un elemento central del pensamiento espacial contemporáneo en América Latina.

- Estudios de caso sobre espacios de construcción colectiva que tengan en cuenta las comunidades, los procesos sociales y participativos, el paisaje, el ambiente, las técnicas constructivas tradicionales u otros aspectos relevantes del pensamiento arquitectónico contemporáneo.

- Reflexiones teóricas sobre lo común en el ámbito de los espacios de encuentro en América Latina, desde diferentes vertientes disciplinares.

- Perspectivas críticas y prácticas que examinen las tensiones entre público/privado, Estado/comunidad, así como las diversas formas de gobernanza y gestión del espacio presentes en las realizaciones arquitectónicas latinoamericanas.

 

Indicaciones para el envío

- Fecha límite de recepción de originales completos: 15 de enero de 2027

- Publicación: julio de 2027 (i2, Vol. 15, Núm. 2)

- Los artículos deberán ajustarse a los objetivos y alcance y las normas de la revista i2: https://i2.ua.es/objetivos-alcance

- Se aceptan contribuciones en español o inglés.

La convocatoria está abierta a investigadores y profesionales de distintas disciplinas, animando tanto aportaciones teóricas como basadas en la práctica.

Referencias

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